2021 AÑO DE LA CONFIANZA
Sin
embargo el año que finalizó sembró la desconfianza en nuestras instituciones
cuando diversos colectivos de militares, en reserva y en activo, se manifestaron
en favor del fascismo y el franquismo, en contra de los derechos humanos y
animales y dispuestos a asesinar a quienes no estuvieran de acuerdo con sus
ideas supremacistas. Ningún poder ni judicial, ni legislativo, ni ejecutivo, ha
emprendido aún acciones civiles y democráticas contra estos colectivos terroristas,
para generar confianza en el resto de la sociedad.
Y el
nuevo año ha comenzado con una acción supremacista que genera desconfianza en
la comunidad internacional. La ocupación del Capitolio de EEUU, por parte de
seguidores del presidente más LGTBIQfobo, machista, patriarcalista, racista,
capacitista y especista de los últimos 53 años (por poner la fecha del
asesinato de Martin Luther King como ejemplo).
Desde
las instituciones gubernamentales españolas no se genera confianza cuando hay
partidos en el Congreso, y gobernando en las autonomías, cuyos miembros y dirigentes
niegan los derechos de las personas LGTBIQ. Niegan que asesinar mujeres por
negarse a someterse a los hombres sea violencia machista. Niegan el derecho a
enterrar y homenajear dignamente a las víctimas del golpe de Estado fascista en
España, y a juzgar con garantías democráticas a quienes asesinaron, violaron y
torturaron impunemente durante cuarenta años en nombre del Estado dictatorial. Niegan
el derecho a las víctimas de la guerra, las persecuciones y el hambre en el
mundo, a acceder a los servicios públicos de nuestro Estado democrático. Niegan el derecho al resto de las especies
animales a convivir en armonía sostenible con los humanos. Niegan el derecho a
las personas con diversidad funcional a acceder libremente a los servicios
públicos. Incluso han apoyado manifestaciones que niegan la existencia de la pandemia que está
provocado la muerte de millones de personas en el mundo. En definitiva niegan
el diálogo político, el entendimiento mutuo y la cooperación.
No podemos hablar de confianza y
seguir destinando gran parte del presupuesto económico de los Estados a la
preparación de las guerras y a la defensa y seguridad basadas en la investigación,
fabricación, comercio y utilización disuasoria de estrategias y armamento
mortíferos. Y, también, a financiar a esas organizaciones militaristas que se
oponen a los derechos humanos y manifiestan públicamente sus inclinaciones terroristas.
Como maestro yo sólo puedo poner el grano de arena en la Escuela Pública, proponiendo que se modifiquen o complementen algunos aspectos de la actual legislación educativa, para fomentar la confianza entre todos los agentes educativos:
· - Eliminar del currículo asignaturas y contenidos que fomenten valores que generen desconfianza entre el propio profesorado en razón de su ideología, sus creencias, su diversidad familiar, su diversidad sexual. Hay asignaturas que fomentan sentimientos de culpabilidad en las víctimas de acoso escolar. Hay contenidos en el currículo que fomentan el inmovilismo del sistema sociopolítico impidiendo la crítica, evolución y mejora. Y sin capacidad de crítica no puede haber confianza en el propio sistema y en la propia sociedad.
· - Permitir y fomentar la libertad de cátedra para que el profesorado se sienta libre de expresar ante el alumnado y las familias, sus sentimientos, sus preocupaciones, sus aspiraciones y sus críticas al propio sistema educativo. Sin libertad no hay confianza entre profesorado y equipos directivos, no hay confianza entre el profesorado y la inspección educativa, no hay confianza entre profesorado y el alumnado y sus familias.
· - Aumentar la comunicación entre la escuela y las familias para generar confianza entre sí y en el sistema educativo. Fomentar esta confianza no sólo desde la escuela, también desde todas las instituciones, desde la inspección educativa, desde los medios de comunicación. Perseguir judicialmente a quienes difunden bulos y noticias falsas que generan desconfianza en las relaciones entre familias y escuela. Evitar que las redes sociales se conviertan en medios para dificultar las relaciones y generar discordia entre profesorado y familias.
· - Formación del profesorado en sistemas de comunicación que permitan la plena inclusión del alumnado con diversidad funcional y sensorial, como la Lengua de Signos de España y el Braille. Así como conocimiento sobre la cultura de las minorías étnicas y de los grupos de inmigración presentes en las aulas. Sólo desde la comunicación y el conocimiento se puede generar confianza entre el profesorado y el alumnado y sus familias.
- Y, desde luego, la bajada de la ratio, que una
vez más se ha excluido en la nueva legislación. Con aulas masificadas no se puede
generar confianza entre el alumnado, ni entre el alumnado y el profesorado, ni
entre las familias y el profesorado, ni entre el alumnado y el propio sistema
educativo.
Pero además como persona, como
parte de la ciudadanía, seguiré haciendo públicas a través de las redes
sociales y en mis relaciones laborales, familiares y culturales, mis posturas
antimilitaristas a favor de un mundo sin guerras y un modelo de defensa y
seguridad basado en la cooperación, el diálogo, el respeto y la confianza. La defensa
de la identidad queer y de los derechos de la comunidad LGTBIQ; la denuncia de
religiones, instituciones, partidos, colectivos y legislaciones que ataquen a
nuestro colectivo; contra el machismo, el patriarcado y la transexclusión. La
defensa del animalismo y el antiespecismo que incluye defender la eliminación de cualquier espectáculo,
pseudodeporte, o actividad económica y comercial que implique maltrato,
asesinato o tortura de otras especies animales. Posturas anticapacitistas, defendiendo la plena inclusión (también en la
escuela pública). A favor de la Memoria Histórica, de la necesidad de honrar la
memoria de las personas que lucharon para defender los valores democráticos y
las libertades políticas, de juzgar con garantías democráticas a quienes
asesinaron, torturaron y vejaron y también a quienes siguen fomentando el odio
hacia las víctimas del franquismo. A favor de una organización sociopolítica
más democrática, lo que implica, entre otras, la democratización de la jefatura
del Estado o la abolición de privilegios políticos y la supresión de los
aforamientos.
Que el Año Internacional de la Paz y la Confianza no sea sólo una declaración de intenciones depende de que entre toda la ciudadanía reivindiquemos y fomentemos la confianza como un valor imprescindible en nuestras redes y relaciones sociales, familiares, sexuales, laborales, culturales, educativas y/o políticas.
Pedro Polo (Maestro antimilitarista queer)
Comentarios
Publicar un comentario