COCHERAS DE CUATRO CAMINOS
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| "Cochera del Metro en Cuatro Caminos" |
Al poco de llegar a Madrid, en los años 85-86, y por indicación de un amigo- compañero de reparto descubrí el cine Condado, anteriormente conocido como cine Montija (esto lo supe años después por Manolo y me hizo gracia la coincidencia con el nombre de mi pueblo natal) donde en las últimas filas era posible tener sexo consentido entre hombres. Almodóvar aún no se había estrenado "La ley del deseo" (1987) y yo desconocía otros ambientes más específicos. Mis primeros años de autoconocimiento fueron puro cruising.
Pasé muchos domingos en las sesiones continuas de cine, y solía caminar mucho por la zona. Siempre me llamaron la atención las vías de tranvía que quedaban al descubierto a la entrada de una de las cocheras más importantes de la historia del tranvia de Madrid. En esos años el hangar era cochera para autobuses. He buscado información en la web y he encontrado un artículo de 2016 en el periódico Tetuán 30 días, con el título: "TETUÁN SIGLO XX: Cocheras del tranvía en Cuatro Caminos (1898-1994)" y firmado por David Álvarez de la Morena, donde hace historia y se recuerda, como curiosidad, que al asfaltarse la calle algunos tranvías viejos quedaron atrapados dentro del hangar:
"A mediados de los 60 hacía ya años que el tiempo se detenía en las cocheras
de los tranvías en Cuatro Caminos. Levantadas a finales del XIX, se habían
mantenido en funcionamiento incluso durante la Guerra Civil. Sin embargo, en
septiembre de 1967 este enclave
de transporte había sido superado por las más modernas líneas de Metro y
autobuses. De ahí que se decidiera entonces poner “puertas de asfalto a estos
tranvías modelo 1.000, que hace un cuarto de siglo causaron asombro y orgullo
en los madrileños”, como señaló el diario ‘ABC’ en su portada. “Ya no correrán
más las calles de la Villa. Ya no desesperarán con sus astronómicos retrasos”,
añadía.
Por “puertas de asfalto”, el diario madrileño se refería al nuevo pavimento de
Bravo Murillo que, unos meses antes, había sepultado las vías y condenado en su
interior a 25 tranvías, que no fueron trasladados a tiempo a otras cocheras, según
explicaba Agustín Burgaleta en su libro “Madrid 101 años de tranvías”. ‘ABC’ lo
aclara: “Los tranvías de Cuatro Caminos no se quedaron olvidados. Se trata de
unos vehículos sobrantes y de los más viejos del parque. Se dejaron allí
deliberadamente para ser vendidos a empresas de provincias o en su defecto para
ser desguazados”.
Con el tiempo, las cocheras fueron usadas como terminal de varias líneas de
autobuses. Así ocurría en 1994 –año de la segunda fotografía–, cuando se optó
por derribar la edificación, debido al mal estado en el que se encontraban las
cubiertas y tejados que aún quedaban en pie, casi un siglo después de su
construcción. Entonces, sobre los 8.000 metros cuadrados de solar delimitado
por Bravo Murillo, Almansa, Garellano y Doctor Santero, planteábamos un
interrogante: “¿Qué utilidad se le va a dar a dicho terreno?”.
Adjunto la fotografía a la que hace referencia el artículo y que se corresponde con la imagen que yo tengo de aquellos años, en ella pueden verse los railes que entraban en la cochera:
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| Cocheras del Tranvía en Cuatro Caminos |
Supongo que fue al construirse la plaza de la Remonta cuando las vías del tranvía fueron finalmente ocultadas bajo el asfalto. Me gusta pensar que siguen ahí.
Me he vuelto a acordar hoy porque en el mismo camino he fotografíado otra de las importantes cocheras de la zona, la del Metro, que también ha sido ya desmantelada. He buscado también información y he encontrado un informe de 2015 de la Plataforma Salvemos Cuatro Caminos donde se asegura que:
"El
valor histórico de las Cocheras de Cuatro Caminos es incuestionable. Fue la
“cuna” del Metro de Madrid, la base
logística de las obras de construción del primer tramo de la Línea 1 y el centro de
operaciones de la Compañía durante más de 50 años, hasta que se construyó el Depósito de
Canillejas. Fue también la primera construcción de la Avenida de la Reina Victoria, una
promoción inmobiliaria realizada por la propia empresa. Es también el único vestigio
conservado del Metro original de 1919 junto con la Estación de Chamberí.
Desde el punto de vista testimonial esta construcción
tiene un doble interés. Como vestigio de las cocheras de Metro y Tranvía en España, un
tipo funcional cuyos ejemplos históricos han desaparecido casi por completo. Y dentro de
este género arquitectónico destaca por su singularidad constructiva, como exponente del
tipo shed importado desde Estados Unidos y del que no conocemos otros ejemplos en
Europa"





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