SIDOSA y LA PESTE ROSA
El viernes 24 de abril, tras visitar y comer con familiares fuimos a los cines Golem a emocionarnos con el documental "Sidosa" dirigido por Luís Galter y Màrius Sánchez. Supuestamente pretende ser la salida oficial del armario de Eduardo Casanova como portador de VIH, aunque ya lo hizo público en la película de Paco León, "Aída y vuelta", y en entrevistas posteriores, desconozco si el rodaje de "Sidosa" fue anterior, posterior o coetáneo al de "Aída y vuelta", en cualquier caso parece que se hubieran pisado mutuamente la exclusiva.
Pero más allá de la salida del armario se trata en realidad de un documental sobre el estigma. Y el hecho de que un personaje mediático lo haga público es uno de los muchos medios para confrontar el estigma. En el documental, en el que Casanova y Jordi Évole conversan entre sí y con otras personas del entorno de Casanova, se van tratando diversos aspectos relacionados con el VIH y el estigma, como la culpa, la vergüenza, el miedo a la muerte, los miedos y los rechazos de las personas que rodean a la persona con VIH. Y, por supuesto el armarismo. Una activista ofrece datos como que solo el 11 por ciento de las personas afectadas lo hace público y que un 14 por ciento nunca se lo dice absolutamente a nadie.
También se trata el activismo. Y aquí tengo que destacar dos escenas del documental. En una de ellas Casanova nos habla de la campaña "Silencio =Muerte" apoyada entre otros colectivos por La Radikal Gai, aunque el eslogan fue esgrimido principalmente por Act Up. Y la otra escena es la que rescata un video de la acción "Carrying" de Pepe Espaliú, acción y activista al que yo he homenajeado en varias de mis obras.
Pero un aliciente añadido es que en el documental se ha colado el cine dentro del cine. En medio de las entrevistas, Casanova y las personas colaboradoras de sus películas elaboran un cortometraje cuya temática es a su vez el estigma, el título del cortometraje es "La Peste Rosa". Y tiene la particularidad de que al mostrarnos casi en directo el proceso creativo de Casanova nos da claves para entender sus películas previas. Me chirrió, ya sabéis que en mis reseñas me gusta contar también lo que menos me gusta, que el propio Casanova dijera que después de ver el documental al público le podría gustar más su cine, bromea Évole con que ahora podría ser un director más comercial, pero, a pesar de la risa, reconozco que me pareció inmodestia. En cualquier caso el cortometraje es muy interesante y personalmente me emocionó el final del mismo -que, evidentemente no voy a revelar-. Lo que sí voy a destacar es el trabajo de las actrices en las películas de Casanova. Papeles en los que sus rostros son deformados, donde son más relevantes los gestos, la expresión de las emociones, las miradas, que la casi inexistente palabra. Y lo digo no solo por "La Peste Rosa" sino porque se habla en el documental de otras películas y actrices de Casanova.
Aplaudí al final de la sesión donde, tristemente, solo estábamos 11 personas espectadoras. Una película muy necesaria que, también tristemente, exhiben en pocas salas.
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