PALESTINA 36
El viernes 21 de agosto estuvimos en los cines Renoir conmocionándonos con esta película dirigida y con guion de Annemarie Jacir y protagonizada, entre otros, por Karim Daoud Anaya, Hiam Abbass y Jeremy Irons. En la IA encuentro información sobre la directora: "Nacida en Belén, en 1974 (52 años) es una reconocida cineasta, guionista y poeta palestina. Hizo historia en la industria cinematográfica al convertirse en la primera directora palestina en rodar un largometraje con su aclamada obra La sal de este mar (2008). A través de su productora Philistine Films, Jacir explora de manera constante temas complejos como la identidad, el desarraigo de la diáspora y la resistencia cultural. Además de su trabajo en la dirección, es una activa promotora del cine independiente en el mundo árabe. Impulsó el proyecto Dreams of a Nation para la preservación y archivo del cine palestino y cofundó el Colectivo de Cineastas Palestinos".
En la hoja de sala la directora declara que "El levantamiento de 1936 marca el momento más crucial de nuestra historia y me interesó contar la historia de una manera íntima, cruda y personal".
Lo íntimo lo vemos principalmente en los planos de paisajes, en escenas de agricultura o bazar, en las conversaciones entre infancias. Para la directora "Hacer una película ambientada en el apogeo de la revolución significa capturar un sentimiento, igual que la poesía".
Lo personal considero que está personificado en el personaje de Hanan, interpretado por Hiam Abbas, quien también es directora de cine franco-palestina. El personaje es una periodista y considerado que representa el punto de vista ideológico de la directora.
Por último está el aspecto de la crudeza. El levantamiento empezó con una huelga no violenta como respuesta a la violencia colonialista británica y, según el guión, al posicionamiento británico a favor de los asentamientos judíos. Violencia terrorista que incluye quema de cultivos, violencia física contra trabajadores, explotación laboral. La crudeza también incluye escenas militaristas de tirotes, bombas, ajusticiamientos.
Como en todas las sociedades parece que también el pueblo Palestino estaba dividido. Por una parte los terratenientes que apoyaban al colonialismo con la pretensión de hacer negocios. Y por otra las aldeas comunitarias que trabajaban los cultivos de forma comunal y repartían los beneficios según las necesidades de cada familia y quienes sufrían más la violencia terrorista colonial británica y quienes, por tanto, sustentaron el levantamiento.
Desde el punto de vista de la no violencia es relevante el papel de la sociedad civil en el levantamiento. En la película, y también forma parte de la visión ideológica de la directora (supongo y espero) vemos como las mujeres, infancias y personas mayores apoyan suministrando alimentos a los "revolucionarios", curándoles cuando son heridos, guardando silencio en los interrogatorios, difundiendo las noticias y leyéndolas en grupo, manifestándose.
Un tema, de los muchos que se plantean, es el papel de la iglesia cristiana. El sacerdote cristiano en todo momento apoya el levantamiento, asesora incluso a los luchadores e incluso esconde armamento. Se trata de la iglesia cristiana oriental. Desconozco cuál es el posicionamiento actual de la iglesia cristiana en el conflicto. Me llamó la atención que en una escena un militar británico se extraña de que un sacerdote pueda tener hijos, me llamó la atención porque también en la iglesia anglicana los sacerdotes pueden casarse y tener hijos.
Como conclusión saqué que en Palestina nunca cesó el colonialismo, cuando los británicos abandonaron definitivamente el territorio traspasaron el "negocio" a los judíos que lo han mantenido hasta hoy. Y que la complicidad de la comunidad internacional se debe precisamente a aquella inicial connivencia entre el colonialismo británico y los asentamientos judíos. Desde entonces siempre se ha considerado Israel parte de Europa y de Occidente frente a Palestina.

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