LA PENÍNSULA DE LAS CASAS VACÍAS
Creo que no había vuelto a leer un libro de tanto grosor y tantas páginas desde que releí el Quijote en la edición conmemorativa del IV Centenario. De hecho en las fiestas del solsticio de invierno empecé "Dispara, yo ya estoy muerto" de Julia Navarro, regalo de una familiar, y ¡perdí el libro en el tren! Definitivamente la lectura de novela no es lo mio. Pero es que el libro de David Uclés no es (¡aviso para navegantes!) una novela, es un poema. Un poema de 695 páginas. Y no todas en prosa, hay prosa, diálogos casi cinematográficos y hasta caligramas. Un poema que combina estrofas surrealistas, oníricas y simbolistas con estrofas de un neorrealismo e hiperrealismo sangrante. Como todo poema es un relato muy subjetivo, muy introspectivo y con mucha carga autobiográfica. Lógicamente no podemos estar de acuerdo cien por cien con el fondo ideológico ni podemos tomar el poema como un libro de historia. La lectura me ha enganchado más por la forma, poética, surrealista -el lo llama "realismo mágico- que también incluye supersticiones y leyendas populares. Aunque estoy muy de acuerdo con el contenido, tengo mis reparos.
Entre lo mejor está el claro posicionamiento antibelicista:
"Lo más peligroso de una guerra muchas veces no es la lucha armada contra el enemigo político, sino el ajuste de cuentas con los que te rodean. ¡Todo está permitido! Y si alguien te descerraja un tiro en mitad de una calle, nadie va a ser juzgado. Ese es el mayor miedo que da una guerra, la sensación total de indefensión".
Me encantó la referencia a la película que considero más antibelicista de la historia del cine:
"Alrededor del lugar donde habían caído los tres rayos había un centenar de hombres tullidos. A la mayoría les faltaba o la pierna o el brazo o ambas cosas a la vez. El resto había perdido solo un pie o una mano, o decía haber perdido la visión de uno de los ojos; o tenía una herida que le impedía marchar derecho. También había ciegos y sordos, y algunos sordociegos. Sordociegos, mancos y cojos a la vez no los había. Gracias a Dios, no hubo ningún Johnny sin fusil en toda la guerra".
La reivindicación feminista y queer:
"Don Robustiano hizo tañer las campanas con el toque de muerto, uno solo por tratarse de un bebé. Si hubiera sido una mujer adulta, habría sido doble, y por un hombre, triple. Y si el fallecido era homosexual, ladrón, prostituta o proxeneta, habría tocado las campanas sin badajo".
"José y Jacobo, que entre la multitud se envalentonaron y se dieron la mano, también subieron a la azotea. Iba a ser la primera vez que se tomaran las uvas.
-¡Oh! ¡Mirad qué estampa! ¡Dos milicianos enamorados!
-¡No os cortéis, muchachos! ¡Aprovechad mientras dure la República!
-¡Que el amor y la libertad reinen por encima de cualquier moral vecina! ¡Salud!
La escena fue surrealista. Todos los invitados levantaron las copas en aquella azotea y brindaron por el amor de José y Jacobo. Fue la primera vez que los jóvenes se emocionaron ante lo que significaba la República".
Incluso, aunque descaradamente metida con calzador, la reivindicación animalista:
"Me agradan las plazas de toros, los trajes de luces, las poses de los toreros, el vocabulario viejo y descriptivo, y los pasodobles de fondo, pero no me gusta ver sufrir a un animal, ni a los caballos ni a los toros, ni el aire casposo, rancio y machista presente en los ruedos. Yo no entro al Coliseo romano esperando ver hombres morir; tampoco deberíamos entrar a las plazas esperando ver animales sufrir y desfallecer. El toreo habría de evolucionar o extinguirse".
Y, claro, la Memoria Histórica presente en la narración de algunas de las atrocidades cometidas contra la población civil:
Yagüe, matanza de civiles en todas las ciudades y pueblos de Extremadura, incluido (aunque no lo nombra) Montijo:
"La desbandá", matanza de civiles en la carretera de Málaga a Almería:
Entre mis objeciones están los conceptos, que considero impuestos por la educación nacionalcatolicista, de "guerra civil" y "guerra entre hermanos".
Respecto a que la guerra fue supuestamente "civil", es curioso como, a pesar de repetir este concepto incontadas veces a lo largo del relato, sin embargo he encontrado alusiones a que, como yo siempre defiendo -y siempre dejando claro que yo no soy persona historiadora ni socióloga ni estudiosa de la historia- el conflicto fue internacional, la primera gran batalla de la II Guerra Mundial donde las potencias fascistas ensayaron nuevo armamento y estrategias bélicas, y la primera gran victoria del fascismo internacional contra las democracias occidentales:
"-¡Vas a ver bien de frente a esos extranjeros¡
-¡Mejor! ¡Verás qué cara ponen cuando vean a tanto moro echándoseles encima!".
"La batalla, que por el amplio número de combatientes de otros países fue considerada la más internacional, se prolongó durante todo el mes de febrero".
"Franco tiró la toalla y ordenó la retirada. Decidió desviar la atención hacia un punto lejano, hacia Guadalajara, pero se le adelantó Mussolini con su plan de atacar aquella ciudad para aislar de una vez Madrid, cegado con la idea de conquistar todo el Mediterráneo, el quimérico Mare Nostrum, como lo llamaba él".
"Por eso, y por otras muchas razones, como el ensayo de nuevos métodos de combate y de armamento más letal, aquel conflicto fue pionero y único en muchos aspectos, y la antesala de la Segunda Guerra Mundial".
"El bombardeo de Gernika, el ataque que sería la antesala de los sucedidos posteriormente en ciudades como Dresde, Coventry y Róterdam".
El tema de la "guerra entre hermanos" atraviesa toda la narración ya que entre los personajes protagonistas hay dos hermanos alistados uno en cada "bando" y uno termina asesinando al otro. Es la historia bíblica de Caín y Abel, pero considero que en absoluto transferible y generalizable en el conflicto de España.
Lo mismo opino de la "guerra de venganzas". Claro que cuando le pones a cualquier persona un arma entre las manos y le das poder para utilizarla va a tender a abusar de ese poder. Esa es una de las características del militarismo. Y claro que habría muchos abusos. Pero tampoco puedo considerar que fuera en absoluto transferible y generalizable a todo el conflicto, a sus finalidades y a sus logros o fracasos.
Por otro lado he echado en falta un capítulo para mí especialmente relevante del conflicto. El de las personas y colectivos que desde el inicio se opusieron al uso de la violencia y apoyaron las libertades y derechos alcanzados durante los años de la II República con acciones noviolentas. Y ya que falta en el libro de Uclés, lo voy a transcribir de otro libro, un artículo de Xabier Aguirre Aranburu publicado en el libro “En legítima desobediencia: Tres décadas de objeción, insumisión y antimilitarismo”:
"Justo unas semanas antes de pronunciarse el golpe de Estado de 1936 se creó la «Liga Española de Refractarios a la Guerra» como afiliada de la Internacional de Resistentes a la Guerra. Quedaba constituida la Liga Española de Refractarios a la Guerra, con la doctora Amparo Poch y Gascón como presidenta, Fernando Oca del Valle en el cargo de secretario, José Brocca como representante en el Consejo de la IRG. En un artículo de H. Runham Brown, secretario honorario de la IRG, titulado «España. Un reto para el Pacifismo» de diciembre de 1936, se reproduce una carta de José Brocca desde Madrid al poco de comenzar la guerra. Brocca comienza estableciendo su postura ante la contienda: «Me detuve unos días en Barcelona para tomar parte en el mitin de masas contra la guerra que habíamos organizado, pero que no pudo llevarse a cabo, pues la misma noche que iba a celebrarse, estalló la insurrección militar-fascista, el peligro que ya os había notificado. En Barcelona eran días de amarga lucha. Desde el primer momento me puse sin reservas al servicio de la libertad, sin renunciar, no obstante, a mis principios de absoluta resistencia a la guerra; es decir, he hecho y continúo haciendo cuanto puedo de palabra y obra, pero sin participar en acciones violentas, para la causa antifascista, y dentro de las organizaciones proletarias y democráticas que están luchando para salvar a España de esta tiranía reaccionaria. Mi trabajo es de información y propaganda. En Barcelona, en Valencia, en la provincia de Cáceres y en Madrid he actuado, y continúo actuando, en tareas tan interesantes como estimular, dirigir y organizar los campesinos de manera que en lugar de abandonar su labor agrícola, trabajen, incluso en aquellas áreas abandonadas por los fascistas en su huida, para evitar la interrupción de la producción y suministro de las ciudades; estableciendo y organizando escuelas y hogares para los niños de aquellos ciudadanos que han caído o están luchando en los diferentes frentes, y en general sacando partido de toda oportunidad para extender entre los combatientes nuestros ideales humanitarios y nuestra repugnancia a la opresión y crueldad». La IRG estableció así un Fondo de Ayuda a España, dedicado al envío de ayuda, recabar información sobre familiares y amigos atrapados en el lado franquista, facilitar el intercambio de prisioneros, y el apoyo a un hogar para la acogida de niños refugiados en la localidad catalano-francesa de Prats de Mollo. La Liga contaba con depósitos gestionados por sus activistas en Madrid, Valencia y Barcelona en los que recogían donaciones provenientes de otras secciones de la IRG, especialmente de la británica (Peace Pledge Union). Sesenta niños vascos fueron igualmente acogidos en una “Casa Vasca” organizada por este grupo en territorio británico. Gracias a estos fondos internacionales, por ejemplo, el propio José Brocca efectuó en 1937 la compra de 19.200 latas de leche condensada en Holanda, que posteriormente fueron distribuidas desde el almacén situado en los muelles de Valencia con destinos diversos. En Madrid los antimilitaristas participaron en la creación de un Comité de Mujeres para la distribución de ropa y comida, donativos que aparecían identificados con tarjetas portadoras del texto «Internacional de Resistentes a la Guerra: ayuda pacifista a la población civil de España». La doctora Poch y José Brocca emprendieron también una campaña para la abolición de los orfanatos en el territorio controlado por la República, criticados por su triste parecido con las cárceles; y su sustitución por hogares infantiles que permitieran el alojamiento por grupos de no más de 25 de niños en condiciones más dignas. En 1937 organizaron así mismo la salida de un grupo de 500 niños a México, donde fueron recibidos por los contactos de resistentes a la guerra mexicanos. La ayuda antimilitarista internacional aportó algunos voluntarios, como fue el caso de Lucie Penru, enfermera y activista francesa de la IRG que trabajó en el Hospital de Sangre de la Barriada en Barcelona desde el inicio de la guerra hasta que el centro fue cerrado en 1938 por falta de suministros, y a partir de esa fecha se hizo cargo de un hogar niños españoles refugiados en Francia".
Sin embargo en el poema de Uclés sí hay una bella estrofa, ejemplo de acción antimilitarista. Ideal para terminar esta reseña:
"Fue en una de aquellas trincheras donde José conoció a Consolación. La vio aparecer por una zanja de paredes rojizas mal tajada. Era la única mujer en todo el bando republicano. Tenía aspecto de madre, un rostro en el que cualquier militar podía conocer rasgos de la suya propia. Su labor consistía en abrazar a los hombres heridos en combate y moribundos, y ofrecerles apaciguamiento; facilitarles el trámite de abandonar el cuerpo y morir. Aquella mujer asumía cada día decenas de veces el rol de madre. José no recibió su abrazo, ya que no se encontraba entre la vida y la muerte. Frotó los brazos de la mujer para que entrara en calor, le dio agua y comida, y esta siguió su camino en busca de cuerpos rotos. Al jandulés no le gustaba que aquella mujer tuviera el derecho de abrazar tanto a republicanos como a nacionales. Las llamadas "madres de la guerra" así habían decidido su labor: no hacían ninguna distinción entre los heridos, pues todos habían nacido de una mujer. Y los militares de ambos bandos aceptaron".
Desde luego a mí sí me ha gustado, en ocasiones me ha emocionado, en ocasiones me ha enervado. Y, en definitiva, lo he disfrutado.





Comentarios
Publicar un comentario